El maestro de Indigo School no implementa un programa.
Habita un modelo. Esa diferencia lo cambia todo.
Habitar el modelo significa que la filosofía de Indigo no es algo que el maestro aplica en el aula: es algo que vive en su forma de relacionarse, de diseñar, de observar y de acompañar. Un maestro que no cree en lo que hace no puede hacer que los alumnos lo crean.